Nota de aplicación

CO2 en almacenamiento en atmósfera controlada

Por qué se reduce el O2 y se eleva el CO2 en cámaras de atmósfera controlada para extender la vida útil de frutas y verduras, y qué instrumentos toleran el frío y la humedad elevada de este entorno.

El almacenamiento en atmósfera controlada (CA) ajusta la composición del aire — menos O2, más CO2 que el ambiente — para ralentizar la respiración natural de frutas y verduras y extender su vida útil durante el almacenamiento y el transporte de larga duración. Para los principios generales de la medición de CO2 por infrarrojo, ver la nota técnica sobre cómo medir CO2.

Esta nota se enfoca en por qué el CO2 se mide junto con el O2 y la humedad en este tipo de cámaras, y en el desafío particular de instrumentar un entorno frío y con humedad relativa elevada de forma sostenida en el tiempo.

Esta nota cubre

  • Qué es el almacenamiento en atmósfera controlada y por qué se mide CO2
  • El desafío de medir en frío y humedad relativa elevada
  • Instrumentos aptos para cámaras frigoríficas y transporte

Qué es el almacenamiento en atmósfera controlada y por qué se mide CO2

En una cámara de atmósfera controlada se reduce la concentración de O2 y se eleva la de CO2 respecto del aire ambiente, junto con un control estricto de la temperatura y la humedad relativa. Al reducir el oxígeno disponible y aumentar el CO2, se ralentiza la tasa de respiración de la fruta o verdura almacenada y se retrasa el proceso de maduración — lo que permite extender significativamente el período de almacenamiento sin pérdida de calidad.

El balance es delicado: muy poco CO2 no logra el efecto buscado, pero un exceso puede producir daño fisiológico en el producto (por ejemplo, manchas o pardeamiento interno en algunas variedades de manzana). Por eso la precisión y la estabilidad del sensor a lo largo de todo el período de almacenamiento — que puede extenderse varios meses — son tan importantes como en cualquier aplicación de proceso industrial.

El desafío de medir en frío y humedad relativa elevada

Las cámaras de atmósfera controlada suelen operar cerca de los 0 °C, con humedad relativa alta para evitar la deshidratación del producto almacenado. Son exactamente las condiciones bajo las que muchos sensores electrónicos pierden precisión o sufren condensación en sus componentes ópticos.

Una sonda pensada para este entorno necesita rango de temperatura de operación amplio (incluyendo temperaturas bajo cero), un grado de protección de la carcasa adecuado para humedad y polvo, y compensación interna de temperatura, presión y humedad para que la lectura de CO2 se mantenga estable durante todo el ciclo de almacenamiento.

Instrumentos aptos para cámaras frigoríficas y transporte

Cámara de almacenamiento en atmósfera controlada para frutas y verduras.
Cámara de almacenamiento en atmósfera controlada para frutas y verduras.

La sonda GMP251 de Vaisala está pensada específicamente para este tipo de entorno: mide CO2 a nivel porcentual (0–20 %), opera de -40 °C a +60 °C, tiene grado de protección IP65 y compensa internamente por temperatura, presión, gases de fondo y humedad. Su cabezal de sensor calefaccionado evita la condensación propia de un ambiente frío y húmedo.

Para monitoreo continuo con registro de datos y alertas, esa misma lectura puede integrarse a un sistema de monitoreo — relevante tanto en la cámara de almacenamiento como durante el transporte refrigerado.

Este contenido técnico está basado en la investigación de Vaisala sobre instrumentación de CO2 para almacenamiento y transporte de alimentos. AKRIBIS es partner autorizado de Vaisala para distribución y soporte técnico en la región — conocé la línea completa de instrumentación Vaisala.

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