Nota de aplicación

CO2 en fermentación y elaboración de cerveza

Por qué el CO2 es un riesgo real de seguridad en cervecerías y bodegas, qué zonas concentran el mayor riesgo, y qué instrumentos cubren desde el espacio superior del tanque hasta la seguridad ambiental.

El CO2 es el principal producto metabólico gaseoso de la fermentación. En cervecerías y bodegas, eso significa que cualquier tanque en fermentación activa es una fuente continua de CO2 — y en espacios mal ventilados, ese gas se acumula hasta niveles que representan un riesgo real para el personal. Para los principios generales de la medición por infrarrojo, ver la nota técnica sobre cómo medir CO2.

Esta nota se enfoca específicamente en el riesgo de seguridad — no en el control de proceso de fermentación — porque es el motivo más frecuente por el que una cervecería o bodega instala monitoreo continuo de CO2.

Esta nota cubre

  • Por qué el CO2 es un riesgo real en cervecerías y bodegas
  • Qué zonas concentran el mayor riesgo
  • Qué instrumentos cubren cada rango de concentración

Por qué el CO2 es un riesgo real en cervecerías y bodegas

El riesgo del CO2 no es la toxicidad directa sino el desplazamiento de oxígeno: a medida que sube la concentración, las personas empiezan a sentir fatiga, y en concentraciones muy altas puede producirse pérdida de conciencia o incluso la muerte. OSHA establece un límite de exposición de 5.000 ppm promediado sobre una jornada de 8 horas.

Durante la fermentación activa, la concentración de CO2 en el espacio superior de un tanque puede acercarse al 100 % por volumen — muy por encima de cualquier límite seguro de exposición. El riesgo no está solo en el tanque: se acumula alrededor de embotelladoras, en salas de fermentación, bodegas de barricas, y en espacios confinados como sumideros, pozos y tanques de almacenamiento de cerveza.

Qué zonas concentran el mayor riesgo

En cervecerías, el CO2 se acumula naturalmente en tanques de fermentación, en el entorno de las embotelladoras y en áreas de envasado — y en espacios confinados en particular (tanques de almacenamiento, ollas de cocción, cubas, sumideros y pozos), donde la falta de ventilación natural agrava el riesgo.

En bodegas, las zonas de mayor riesgo son las salas de fermentación, las bodegas de barricas y las áreas de embotellado. La recomendación práctica es implementar medición continua en las zonas de riesgo identificadas, y verificar la concentración antes de ingresar a cualquier espacio cerrado — porque el CO2 no tiene olor ni color, y puede haber alcanzado niveles peligrosos sin ninguna señal perceptible.

Qué instrumentos cubren cada rango de concentración

Tanques de fermentación en una cervecería: cada uno es una fuente continua de CO2 durante la fermentación activa.
Tanques de fermentación en una cervecería: cada uno es una fuente continua de CO2 durante la fermentación activa.

Para las zonas donde la concentración puede acercarse al rango porcentual — cerca de tanques de fermentación activa o en espacios confinados — la sonda GMP251 mide de 0 a 20 % CO2. Para monitoreo de seguridad ambiental en salas y áreas de trabajo, donde la concentración se mide en partes por millón, la sonda GMP252 cubre el rango de 0 a 10.000 ppm. Ambas operan de -40 °C a +60 °C, con la estabilidad de largo plazo necesaria para monitoreo continuo de seguridad.

Este contenido técnico está basado en la investigación de Vaisala sobre seguridad de CO2 en cervecerías y bodegas. AKRIBIS es partner autorizado de Vaisala para distribución y soporte técnico en la región — conocé la línea completa de instrumentación Vaisala.

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